Economía / La economía de Puerto Rico bajo el Gobierno español
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La economía de Puerto Rico bajo el Gobierno español comenzó con la llegada de Juan Ponce de León a la isla de Puerto Rico en 1508, quien había iniciado una explotación de los indígenas al este de la isla de La Española mediante la extracción del oro, el sembrado y procesamiento de la yuca para la elaboración de casabe. Una vez llegó, inició el repartimiento de los indígenas entre los distintos conquistadores. Este proceso de esclavización aprovechó la estructura jerárquica de los taínos, habitantes de Borikén. Estos tenían una clase social llamada naborias que se dedicaba a la siembra de la yuca en los conucos. En muchas ocasiones los conquistadores se casaban con la cacica de la comunidad para tener el control de su pueblo, y por lo tanto, de la mano de obra. Este fue el caso de la cacica María de Caguas, que fue reclamada por Diego Muriel para casarse según dijo al obispo Ramírez.


En el caso de Juan Ponce de León y de Cristóbal de Sotomayor, el control de las comunidades indígenas les permitió explotar zonas auríferas en el norte de Puerto Rico, al primero, y en el área del Otoao, al segundo. Pero para extraer el oro era necesario todo un grupo de indígenas dedicado a la siembra de la yuca para la alimentación de los que trabajasen en las minas. Es por esta razón que la Hacienda Real del Toa tuvo la función de mantener la siembra de la yuca y trabajar en la elaboración del casabe. Esta dieta se complementó en muchas ocasiones con pescado salado traído de España en los barcos. La extracción de oro en Puerto Rico alcanzó una producción enorme que se puede estimar partiendo de los 324,459 pesos de remesas en oro enviadas a la Corona entre 1503 y 1548. Sin embargo, se ha subestimado el valor del casabe y de su transporte en barcos fletados como fuente de riqueza para los conquistadores. Lo cierto es que ciertas zonas de la isla fueron áreas de abastecimiento, de apoyo a los esfuerzos de conquista y luego de exploración para la búsqueda del oro. La isla de Mona jugó esta función en el siglo XVI. El guano fue usado por los indígenas para la siembra de la yuca, lo que influía en una enorme cosecha. Españoles como Francisco de Barrionuevo se adueñaron de los indígenas, que alcanzaron una producción de 3,000 cargas de pan de casabe anuales, lo que representó 14,677 pesos de ganancias agrícolas en un periodo de 16 años, cifra muy baja que solo refleja la actividad económica informada.

Las estrategias de explotación de los españoles no duraron mucho en Borikén. En 1511, los indígenas organizaron un ataque a las posiciones españolas. Estas guerras surgieron a lo largo de todo el siglo XVI en reacción a la explotación desmedida de la población indígena. Religiosos como fray Bartolomé de las Casas denunciaron este sistema de explotación que promovía el hambre, la enfermedad y la muerte de la población indígena. Esto influyó en la creación de las Leyes de BurgosBurgos: Provincia española, perteneciente a la comunidad autónoma de Castilla y León, situada al norte de la Península Ibérica. de 1513 para la defensa de los indígenas. Es aquí que nace la encomienda como sistema económico. Se obligó a los españoles a proveer techo, alimento, ropa, descanso, instrucción religiosa y un pago a los indígenas por su trabajo. El pago debía ser en monedas, pero en muchas ocasiones se sustituyó por la cacona, esto es que se proveían objetos por el valor del pago correspondiente: sayas, cuentas de vidrio, camisas, entre otros. El sistema de la encomienda fue burlado por los españoles en la isla al no otorgar las horas de descanso requeridas, no hacían un pago justo por el trabajo indígena e incluso la comida era escasa y de poca calidad. Sin embargo, continuó el enriquecimiento de los españoles.

La economía del oro decayó para la década de 1570. En el censo del gobernador Francisco Manuel de Lando de 1531 se notan los síntomas de lo que degeneró en la crisis de la minería. La encomienda había caído en desuso en el norte de la isla y se estaba sustituyendo por el trabajo de los esclavos negros, población que era escasa y costosa. En la zona sur de la isla se mantuvo la encomienda por más tiempo con indígenas nativos como indígenas traídos de la zona de Yucatán. En la década de 1530 surgió el primer ingenio azucareroingenio azucarero: tecnología de procesamiento de la caña de azúcar que antecedió a la gran central azucarera y cuyo nivel de producción era inferior debido a su escala y a su capacidad operacional., construido en el oeste por Blas de Villasante. Aunque la empresa no prosperó, sentó las bases de un cultivo que luego sirvió como una gran fuente de riquezas. Para la década de 1550 había un número considerable de ingenios en Puerto Rico, pero los agricultores enfrentaron los problemas de la transportación marítima entre la colonia y la metrópoli. Las diferencias entre los valores monetarios entre las Indias y España desanimaron a los contratistas. Estos redujeron las importaciones y sus barcos llegaban con atraso al Caribe. Además, la necesidad de mano de obra esclava no pudo ser satisfecha porque los habitantes no lograron el favor de la Corona en la importación de los negros. El azúcar como modelo económico quedó tronchado por la imposibilidad de conectar con los mercados consumidores y por la falta de mano de obra. Para 1582, la memoria de Jhoan Melgarejo muestra estos problemas, en esta solicita el envío de barcos negreros a la Puerto Rico. Para esa época se producían, según la memoria, plátanos, casabe, maíz, batatas, maní, lerenes, yautías, entre otros. A su vez, se inició el cultivo del jengibre, que tenía una demanda en España. En 1586 comenzó el situado mexicano, que establecía el envío desde México de 2,686,275 maravedíes para el pago de los soldados y de los gastos del presidio militar.

Los gastos en asuntos militares tenían un propósito, el encuentro del Imperio azteca en México y del Imperio inca en Perú produjeron grandes riquezas en oro y plata. El transporte de oro y plata en barcos por el Caribe definió el papel de Puerto Rico como bastión militar, tanto para la protección de los barcos en la bahía de San Juan, así como para el abastecimiento y la escolta de las embarcaciones rumbo a España. El Caribe se había convertido en una zona codiciada por las distintas naciones europeas y Puerto Rico era la llave que daba acceso a todo el territorio. La realidad es que la isla fue la primera con los suficientes recursos como para ser autosuficiente, una vez se cruzaba el océano Atlántico. Ya el señor Menéndez de Valdés, en 1593, había prevenido al rey de España del plan de la reina Isabel para convertir a Puerto Rico en la cabeza de playa inglesa en América. Sir Francis Drake atacó a San Juan en 1595, el conde de Cumberland atacó en 1596, los holandeses en 1625. Sus esfuerzos por invadir a Puerto Rico fracasaron, pero el contrabando les concedería a los extranjeros una victoria.

En el siglo XVII se establecieron diversas colonias europeas en las Antillas Menores y en otras áreas del Caribe. Los holandeses se establecieron en San Eustaquio en 1600, los ingleses tomaron St. Kitts en 1623 y Barbados en 1625. Francia tomó también una parte de St. Kitts después de firmar un acuerdo con los ingleses. Los franceses se apoderarían luego de Martinica y Guadalupe. El Gobierno español impulsó el comercio exclusivo con España. Sin embargo, la presencia de las otras naciones europeas dio lugar a un intenso comercio con los puertorriqueños. El informe de Alejandro de O´Reilly muestra para 1765 que los puertorriqueños vendían a las demás naciones europeas mulas, caballos, ganado, carneros, cerdos, plátanos, tabaco, café, pimienta, cueros, careyes, palo de mora, guayacán y úcar. Por el contrario, los europeos vendían a los puertorriqueños olanes, pañuelos de Holanda, pañuelos de seda, sarazas, sombreros, medias, tafetán, harina, cera, vino, aguardiente, machetes, azadas, acero, hierro, plomo, pólvora, perdigones, entre otros. El documento de O´Reilly muestra que Puerto Rico estaba aportando recursos en los primeros años de colonización de los europeos en las islas del Caribe. Su recomendación al rey de España fue la invitación a hombres con capital que estableciesen ingenios, la creación de un nuevo reglamento de derechos y de comercio, declarar al fisco todas las tierras no cultivadas o pobladas, dar propiedad de las tierras a extranjeros delimitando la cantidad de negros que trajesen y la construcción de un ingenio a cargo de representantes del rey. El objetivo era sacar ganancias económicas de la isla de Puerto Rico, aquellas que beneficiaran a los extranjeros.

El “contrabando” había beneficiado también a los puertorriqueños, como por ejemplo al mulato Miguel Henríquez, zapatero de oficio, quien amasó una fortuna en el corso y el contrabando y llegó a poseer 25 barcos. En 1713, Felipe V le concedió el título de capitán de mar y tierra y en 1718 atacó a los ingleses que intentaron tomar la isla de Vieques. La ambigua relación entre la “legalidad” impulsada por la Corona española y la “ilegalidad” del comercio con los extranjeros se observó también entre los españoles. España organizó la Compañía de Barcelona por real orden en 1755 para establecer un puente comercial con la península. Sin embargo, la compañía se convirtió en una organización “contrabandista” que comerciaba en Santo Tomás, Curazao y Jamaica. El mismo gobernador, Matías de Abadía, tenía cinco negocios que monopolizaban el comercio con buques que tocaban el puerto de San Juan. Tenía conexiones clandestinas con franceses, holandeses y daneses.






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