Gobierno / Estructura parlamentaria constitucional de Puerto Rico
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La Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico (1952), establece que el Gobierno tendrá, según la forma republicana, tres poderes separados: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial; todos ellos subordinados a la soberanía del pueblo de Puerto Rico. El artículo III de la Constitución establece que el Poder Legislativo se ejercerá por una Asamblea Legislativa compuesta de dos cuerpos: el Senado y la Cámara de Representantes —cuyos miembros son elegidos por votación directa y sufragio universal en cada elección general—.

Autonomía legislativa

Para efectos de garantizar la autonomía legislativa, es decir, evitar que la Legislatura esté subordinada al Poder Ejecutivo, se establece que cada cuerpo es el único juez de la capacidad legal de sus miembros, de la validez de sus actas y del escrutinio de su elección. Además, la propia Legislatura selecciona a sus directivos y funcionarios y elabora sus propias reglas de procedimiento y gobierno interno. Cada Cámara elige un presidente de entre sus miembros y solo ellas podrán decretar la expulsión de cualquiera de sus componentes. Ningún legislador puede ser arrestado mientras esté en función (mientras las Cámaras estén en sesión), excepto por traición, delito grave o alteración a la paz; y todos ellos gozarán de inmunidad parlamentaria por expresiones hechas en el contexto de su trabajo legislativo. La Asamblea Legislativa es un cuerpo con carácter continuo durante el término de su mandato y se reúne en sesión ordinaria cada año a partir del segundo lunes de enero. Todas sus sesiones, ordinarias o extraordinarias, serán siempre públicas.

Procedimiento legislativo

A pesar de que cada cuerpo legislativo tiene el poder de adoptar sus propias reglas y procedimientos, la Constitución obliga a que los proyectos no se puedan convertir en ley a menos que se hagan públicos; obliga a que se impriman, se lean, se remitan a Comisión y esta los devuelva con un informe escrito. Cada Cámara está también obligada a llevar libros de actas donde conste los trámites de cada proyecto y las votaciones emitidas, a favor y en contra. Un diario de sesiones publica los procedimientos legislativos, y para evitar la manipulación de esconder un proyecto dentro de otro se desautoriza aprobar un proyecto que contenga más de un asunto, el cual debe estar claramente expresado en su título. Toda parte de un proyecto que no haya sido expresado en su título será nula. Las Cámaras se reúnen en el Capitolio de Puerto Rico y sus sesiones son obligatoriamente públicas; ninguna de ellas puede restringir el acceso del público a sus sesiones.

El veto ejecutivo

En cuanto a su relación con el Poder Ejecutivo, la Constitución establece que todo proyecto aprobado por la Legislatura (para lo cual tan solo media una mayoría simple de cada Cámara) requiere la firma del gobernador, dentro de un plazo de diez días laborables, para convertirse en ley. En caso de que el gobernador objete un proyecto particular, es decir, que ejerza su poder de veto, sus objeciones tienen que ser consignadas en el libro de actas; pero luego puede convertirse en ley sin la firma del gobernador si es aprobado por dos terceras partes de ambas Cámaras.

Residenciamiento

Por otra parte, la Constitución también establece un proceso de residencia, mediante el cual la Asamblea Legislativa puede remover a cualquier funcionario de sus funciones, incluyendo a sus propios miembros, al gobernador y al comisionado residente. La Cámara de Representantes tiene el poder exclusivo de iniciar el proceso de residencia y puede, con la concurrencia de dos terceras partes del número de sus miembros, formular acusación. Una vez iniciado el proceso, sin embargo, es el Senado quien tiene el poder exclusivo de juzgar y dictar sentencia. Para pronunciar un fallo condenatorio se requiere la concurrencia de tres cuartas partes de sus miembros. La sentencia que emita el Senado se limita a la separación del cargo; la persona residenciada queda entonces sujeta a acusación, juicio y sentencia por los tribunales del país, lo cual puede incluir una condena carcelaria y multas como en cualquier caso criminal. Las causas de residenciamiento son la traición, el soborno, otros delitos graves y aquellos delitos menos graves que impliquen depravación. En caso de que se lleve a cabo un juicio de residencia contra el gobernador, será presidido por el juez presidente del Tribunal Supremo.

Composición del Senado

El Senado se compone de veintisiete (27) senadores, salvo en aquellas ocasiones de copos electorales en que aplica la obligación de añadir senadores de minorías. Cada uno de los ocho distritos senatoriales elige a dos senadores. Los distritos, según la Constitución, son: San Juan, Bayamón, Arecibo, Mayagüez, Ponce, Guayama, Humacao y Carolina. Además, se eligen once senadores por acumulación. El total son dieciséis (16) senadores por distritos y once (11) por acumulación.

Composición de la Cámara de Representantes

La Cámara de Representantes se compone de cincuenta y un (51) representantes, uno por cada uno de los cuarenta (40) distritos representativos (salvo cuando hay que añadir miembros de las minorías), más once (11) por acumulación. La Constitución especifica la división de los distritos, pero establece que cada diez años se habrá de crear una Junta compuesta por el juez presidente del Tribunal Supremo como presidente y dos miembros adicionales nombrados por el gobernador con el propósito de revisar los límites de cada distrito, usando como base los resultados del censo decenal oficial. Los dos miembros adicionales de la Junta no pueden pertenecer a un mismo partido político y toda revisión decenal debe mantener el mismo número de distritos senatoriales y representativos —lo único que se puede alterar son sus límites territoriales—.

Límites del cargo de legislador

Para ocupar un escaño legislativo por distrito es requisito haber residido en el distrito durante no menos de un año con anterioridad a su elección o designación. La persona debe saber leer y escribir cualquiera de los dos idiomas oficiales de Puerto Rico, el español y el inglés, también tiene que ser ciudadano de Puerto Rico y de Estados Unidos y debe haber residido en Puerto Rico al menos durante los dos años precedentes a la fecha de la elección (o nombramiento). Para ser senador, los candidatos tienen que haber cumplido los treinta años de edad, y para la Cámara de Representantes, los veinticinco. Ningún senador o representante puede ser nombrado para ocupar otro cargo en el Gobierno de Puerto Rico, sus municipios o instrumentalidades, durante el término para el que fue elegido o designado.

Poderes

Además de aprobar leyes y resoluciones conjuntas (las cuales también requieren la firma del gobernador), la Asamblea Legislativa autoriza el presupuesto anual que la rama ejecutiva utiliza para la administración del Estado. La tarea de estudiar y autorizar el presupuesto se origina en la Cámara de Representantes, al igual que todos los proyectos de ley dirigidos a obtener rentas del Estado, aunque el Senado puede proponer enmiendas y convenir en ellas.

Hay dos poderes adicionales que son sustanciales para la norma democrática del balance de poderes. Uno es el poder de consejo y consentimiento (que en Puerto Rico, como en Estados Unidos, se le confiere específicamente al Senado) el cual consiste en aprobar los nombramientos del gobernador. Este poder de confirmación (el Ejecutivo nomina y el Senado confirma) se extiende a los nombramientos de la judicatura. Otro poder parlamentario indispensable del sistema republicano de gobierno es la facultad para crear, consolidar o reorganizar los departamentos ejecutivos y definir sus funciones. En otras palabras, el Ejecutivo no puede efectuar reformas de la estructura gubernamental sin que medie legislación al efecto.

Comisiones legislativas

Para propósitos de organizar el trabajo de estudiar, considerar y recomendar proyectos de ley (incluyendo la realización de vistas públicas), los cuerpos legislativos establecen comisiones internas permanentes por temas, presididos siempre por representantes del partido de mayoría, aunque todas tienen que incluir representación de las minorías. La organización de esas comisiones, tanto como sus procedimientos internos, son prerrogativa exclusiva de cada cuerpo. Cada presidente legislativo nombra a los presidentes y otros miembros a las comisiones de sus respectivas Cámaras, y supervisa sus trabajos.



Autor: Roberto Gándara Sánchez
Publicado: 31 de enero de 2013.

Version: 13011806 Rev. 1
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