CARIBE / José Campeche
Galería Multimedios
Galería Audio Galería Vídeo Galería Imágenes     Agrandar y/o Reducir Texto Envíe a un Amigo Versión Imprimir Acceso Universal Ayuda Página oficial de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades.

English version
Auto retrato de José Campeche.

José Campeche es el primer pintor puertorriqueño de renombre internacional. Su obra resulta un buen punto de partida para cualquier historia de las artes plásticas de Puerto Rico. 



Campeche fue el tercero de siete hijos; su padre era liberto y su madre, oriunda de las Islas Canarias. Estudió letras en un convento de dominicos, aunque se dedicaba asimismo al dibujo y la pintura de manera autodidacta. Su formación religiosa le mitigó su exploración de la representación del desnudo, aunque habría estudiado anatomía por su cuenta. 




En 1775 el pintor español Luis Paret y Alcázar llegó a Puerto Rico y Campeche (que para entonces tenía 25 años) encontró en él un amigo e instructor de quien aprender la técnica en boga. Aunque conservó su estilo propio, la obra de Campeche de esta época acusa la influencia estilística del rococó. Cuando, tres años más tarde, regresó Paret y Alcázar a España, Campeche retomó su adiestramiento autodidacta. Aunque el artista evolucionaría de esta escuela, la influencia del rococó en su pintura es sumamente evidente.


El exvoto de la Sagrada Familia, una de sus obras más conocidas, está pintada con la técnica aminiaturada, que para ese entonces dominaba el artista. En la pintura se observa un juego de escalas y perspectiva que corresponde a la jerarquía de las figuras que se representan. 





Campeche, que nunca viajó fuera de su isla, alcanzó el dominio de su técnica a mediados de la década de 1790. A esta época pertenece el retrato Don Miguel Antonio de Ustáriz. Atrás del gobernador Ustáriz hay una ventana desde donde se ven las obras públicas que se llevan a cabo durante su mandato. 



A partir del rechazo a un ataque inglés, en la isla germinó una devoción a la Virgen María que comprendió varias manifestaciones artísticas dentro de las que se destacan varios cuadros de Campeche (El sitio de los ingleses también considera este suceso histórico). Nuestra Señora de Belén, que recrea una Virgen de características medievales, pertenece a dicha época. No obstante, la pintura de temas religiosos es una constante de la obra del artista, y no se limita a ningún momento particular. Desde Venezuela, por ejemplo, Campeche recibió varias encomiendas de piezas religiosas.


A finales de la década del 1790 empezó lo que constituiría la tercera etapa de Campeche, en la que el formato grande adquirió relevancia. A partir de 1801, no obstante, Campeche torna a pintar miniaturas. El niño Juan Pantaleón Avilés de Luna Alvarado, de 1808, consiste de un retrato de un niño de Coamo al que le faltan los brazos. La pintura funciona como una documentación de un extraño caso médico; los tonos que el artista elige y la expresión facial que consigue darle al niño Avilés, dotan al retrato de una gran compasión, aunque de una peculiaridad inquietante. Este es quizás el único caso en el que el artista no retrata a un político u hombre prominente.



Además de su devoción a la pintura, Campeche también se destacó en la música. Tocaba el oboe, la flauta y el órgano, e impartió clases de canto. José Campeche murió el 7 de noviembre de 1809. Se calcula que su obra incluye unas 400 o 500 piezas. 








































Autor: Alejandro Carpio
Publicado: 14 de abril de 2012.

Version: 12020417 Rev. 1
¿Cómo citar este artículo?