CARIBE / La inmigración asiática al Caribe
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Cubanos practicando tai chi en una plaza.
Para finales del siglo XVIII y principios del XIX, la Ilustración y la Revolución Industrial fueron elementos que provocaron cambios significativos para el mundo. Entre estos cambios, cabe destacar, su influencia en la abolición de la esclavitud africana. En 1807, Inglaterra como eje de la Industrialización fue la primera potencia europea en oponerse a continuar con el tráfico de esclavos. Esto trajo como consecuencia la necesidad de buscar mano de obra libre, voluntaria y asalariada como sustituto de los esclavos africanos.

Estos trabajadores, en su mayoría de China o India, se les nombró como ‘trabajadores por contrato’, dándose así la transición de la esclavitud a una mano de obra semilibre. Ante la pobreza en sus países, fueron contratados voluntaria y asalariadamente, pero con estrictas regulaciones en sus contratos, lo que en muchas ocasiones perpetuaba una esclavitud disfrazada. Sus contratos estipulaban unas condiciones de “libertades” muy restrictivas y que muy pocas veces fueron cumplidas.

Aunque el origen para introducir trabajadores asiáticos por contrato en el Caribe data de principios del siglo XIX, no fue hasta 1847 cuando Inglaterra toma control sobre China y firma el primer Tratado de Nanking. Esto facilitó grandemente el contratar a los trabajadores. En ese año entraron a la isla de Cuba aproximadamente 600 trabajadores en dos buques distintos: el Oquendo y el Duke of Argyle. Dicho proyecto duró hasta 1874. Los chinos tuvieron una importante participación en Cuba, esta fue una de las islas en donde existió un mercado fuerte de trabajadores chinos como mano de obra en la transición de la abolición de la esclavitud.

En 1848, un grupo de trabajadores chinos se dirigió a California, esto debido a la fiebre del oro que se desataba en esa región. Un segundo grupo de inmigrantes chinos llegó en 1850 a Panamá. El empresario estadounidense Henry Chauncey obtuvo el permiso para la construcción de un ferrocarril que iría desde la ciudad de Panamá hasta Colón; debido a la necesidad de mano de obra logró reclutar numerosas personas entre las cuales se encontraba un gran número de trabajadores chinos. De estos tres lugares, se originó la presencia asiática en los restantes países del Caribe.

Sin embargo, esta práctica no se generalizó en la región. Por ejemplo, en Trinidad y Guyana, los trabajadores asiáticos fueron importantes para la producción de azúcar y la economía de plantaciones. Mientras que en Jamaica, Martinica, Granada, Santa Lucía y San Vicente no lo fue tanto. En otras islas, como Barbados, nunca llegó a introducirse el sistema. En Cuba se estima que llegaron sobre 125,000 trabajadores chinos y en Perú pudieron alcanzar sobre 150,000. La forma en que fueron tratados y el cumplimiento de sus contratos dependieron de la necesidad de mano de obra en el territorio al que llegaban y de si aún existía la esclavitud africana en el lugar.

La necesidad de mano de obra y la dinámica del sistema de contratación marcó la evolución de esa comunidad a lo largo de las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del siglo XX. La movilidad laboral de los asiáticos por los diferentes complejos agrícolas promovió, casi de forma inmediata, la aparición de uniones y matrimonios interraciales, permitiendo que la comunidad china creciera y prosperara rápidamente en el Caribe. La inmigración asiática del siglo XIX dio paso a la construcción de las famosas comunidades chinas de San Francisco, Cuba, Perú y Jamaica, entre otras.



Autor: José Lee Borges
Publicado: 24 de junio de 2012.

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