CARIBE / Rituales de crecimiento en el Caribe
Galería Multimedios
Galería Audio Galería Vídeo Galería Imágenes     Agrandar y/o Reducir Texto Envíe a un Amigo Versión Imprimir Acceso Universal Ayuda Página oficial de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades.

English version
Los rituales de crecimiento están vinculados a la identidad del individuo dentro de su sociedad inmediata, es decir, la comunidad a la que pertenece. La identidad, como decía el antropólogo francés Lévi-Strauss, es una especie de fondo virtual al cual nos es indispensable referirnos para explicar cierto número de cosas relacionadas con nuestro yo colectivo. Los rituales de crecimiento también conocidos como "ritos de pasaje" constituyen un recurso útil para entender el avance del tiempo en los más jóvenes dentro de la sociedad.

Por lo general, la edad para comenzar los rituales de crecimiento es cuando el infante inicia la adolescencia o la entrada a la edad adulta. Precisamente porque los procesos biológicos carecen de momentos precisos para marcar el fin de la infancia, tanto en los varones como en las hembras, la edad para ser iniciados fluctúa entre 7 a 14 años de edad. Aún cuando la lógica fundamental para este tipo de ceremonias es un entramado de significaciones que equivalen a postular, rehacer o reconstruir la noción del pasante en su entorno, la idea popular de los ritos de pasajes continúa albergando la idea de reafirmar las particularidades idiosincrásicas del grupo al que pertenecen.

En la tradición antigua caribeña los ritos de crecimiento a menudo se componían de una serie de reglas específicas aplicadas a la conducta que debía asumir el o la pasante frente a los objetos sagrados. Lo cual le imprimía un carácter religioso o moral a las ceremonias, aunque esto ha ido variando con el paso del tiempo. Hoy día, las ceremonias de crecimiento pueden constituirse tanto de discursos sagrados —como en el caso del sacramento de la confirmación en el dogma católico—, como de los bailes en las religiones afrocaribeñas, como también en las primeras participaciones en carnavales en donde se es rey o reina por un día, o en quinceañeros o debuts en sociedad.

Además de sacralizar la modificación de roles y estatus, los ritos de crecimiento suelen comprender tres momentos: buenos augurios para el futuro, como una separación del estado previo; una marginación para reparar el mal; y una integración al nuevo estado. Dentro del Caribe africano existe la tradición del primer corte de pelo de un niño que se realiza una vez que el niño comienza a hablar claramente. Se puede realizar en una barbería, aunque por lo general es el padre quien tiene la encomienda.


Por otra parte, en la imaginería popular yoruba de la religión afrocaribeña se llevan a cabo ritos de pasaje en los que las niñas, convertidas en mujeres a través de la primera menstruación, permanecen aisladas durante varios días. Durante el aislamiento, son alimentadas y vestidas de un modo especial, y las ancianas de su comunidad les imparten debidamente todos los secretos relacionados con las mujeres.

En el litoral caribeño de Panamá, la población de indios kuna realiza ritos de pasajes a las féminas en donde se les perfora el tabique y se les coloca una argolla de oro. En otros casos, la niña recibe el primer corte de cabello a los cuatro o cinco años de edad y recibe el nombre que llevará durante su vida. Otro de los ritos también se suscita con la primera menstruación de la niña, a quien encierran en una habitación de baño por el tiempo que dure el periodo menstrual y es bañada por las mujeres de la aldea. Al terminar, se hace una fiesta que reúne a la mayoría de las personas del pueblo.





Autor: Dalila Rodríguez
Publicado: 20 de marzo de 2012.

Version: 11112509 Rev. 1
¿Cómo citar este artículo?