CARIBE / Sismos en el Caribe
Galería Multimedios
Galería Audio Galería Vídeo Galería Imágenes     Agrandar y/o Reducir Texto Envíe a un Amigo Versión Imprimir Acceso Universal Ayuda Página oficial de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades.

English version
Mapa de actividad sísmica, 1498-2010.

La región del Caribe (comprendida por Centroamérica, el norte de Suramérica y el Caribe insular) es una de las zonas sísmicas más activas del mundo. Durante los pasados 500 años se han generado terremotos muy significativos causando la muerte, daños a la propiedad y pérdidas económicas. Aunque en el Caribe se han generado decenas de miles de terremotos, unos 400 se han considerado como significativos. El primer gran terremoto documentado para la región ocurrió en 1498 en Venezuela. Desde esa fecha hasta el presente se ha reportado la muerte de unas 434,543 personas, pero solo en el terremoto de Haití del 12 de enero de 2010 murieron unas 300,000 personas y las pérdidas económicas superaron el presupuesto anual de esta nación caribeña.

Los terremotos están concentrados en los bordes del mar Caribe y hacia el lado pacífico de los países. En los pasados 500 años se han generado terremotos de magnitudes de hasta 8.3. Debido a los efectos de algunos de estos terremotos, se estima que la intensidad en la Escala Mercalli Modificada (I-XII) alcanzó hasta X (además del colapso de estructuras, se observaron cambios significativos en la superficie). Las profundidades de los terremotos históricos van desde superficiales (10-20 km) hasta profundos (unos 150 km).

¿Cuál es el origen de la sismicidad del Caribe? La sismicidad se debe a la interacción de la placa del Caribe con, por lo menos, cuatro otras placas: Norteamérica (en el Atlántico), América del Sur (Atlántico y Pacífico) y Cocos y Nazca (Pacífico). Dentro del Caribe, la velocidad de movimiento entre las placas es de unos 20 mm/año, mientras que en el Pacífico alcanza unos 80 mm/año.

En el margen norte de la placa del Caribe, hay fallas de desplazamiento lateral (como la falla Motagua en Guatemala, las fallas Septentrional y Plantain Garden/Enriquillo en la Española); también de extensión (depresión de Cayman). Mientras que más al este, la placa de Norteamérica se desliza de manera oblicua debajo de la placa del Caribe (trinchera de Puerto Rico) —aquí los terremotos llegan a tener mayores profundidades—. Justamente el terremoto de Haití se generó en la zona de deformación asociada con la falla Plantain Garden.

En las Antillas Menores, las placas Norteamericana y Suramericana se deslizan directamente debajo de la placa del Caribe, no solo generando mucha sismicidad, pero también actividad volcánica importante. Hacia el sur, el movimiento se vuelve de tipo lateral, con grandes fallas (fallas El Pilar y Boconó) y la sismicidad es superficial. Hacia el oeste de Venezuela y Colombia central hay más convergencia (tanto la placa del Caribe como la de Nazca, aunque la interacción de la placa de Nazca y la de Suramérica es de unos 65 mm/año, lo que genera mucha más sismicidad y terremotos de gran magnitud).

A lo largo de América del Sur, la mayoría de la sismicidad está asociada a la subducción de la placa de Cocos a lo largo de la costa oeste de Centroamérica, debajo de la placa del Caribe. La velocidad de la subducción es de hasta 81 mm/año. Esto genera terremotos con profundidades de has 300 km y mucha actividad volcánica. En el lado caribeño, está también la zona de deformación a lo largo de la costa de Panamá.

Para vigilar toda la sismicidad y reportar sobre los terremotos hay sobre 20 redes sísmicas operadas por institutos sismológicos en el Caribe. Gracias al trabajo de estas instituciones es posible conocer desde los sismos más pequeños hasta los más grandes, y también sobre las diferentes fallas en la región y la peligrosidad sísmica asociada a estas.



Autor: Christa von Hillbendt
Publicado: 20 de marzo de 2012.

Version: 11112502 Rev. 1
¿Cómo citar este artículo?