CARIBE / La geografía económica caribeña actual
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El Puerto de San Juan.
La economía dentro de la región caribeña está tomando nuevos giros en el nuevo milenio. La estructura económica de los países antillanos se concentran en tres sectores fundamentales: la agricultura comercial y de subsistencia, el turismo de cruceros y la manufactura de productos, cuya materia prima se obtienen de la región.

Las actividades relacionadas con la agricultura comercial son localmente conocidas como latifundios. Este tipo de organización agrícola ha dominado la estructura económica en la mayor parte de los países de la región, particularmente en la América Central caribeña. Las grandes extensiones de terreno montañoso y las diferentes altitudes han sido utilizadas para sembrar una gran cantidad y variedad de frutas, vegetales y flores que son exportados mundialmente.

Existen cuatro zonas geográficas de economía agrícola en la región. La Tierra Caliente está compuesta de las regiones bajas (menos de 915 metros sobre el nivel del mar) e incluye la mayor parte de las Antillas y las regiones costeras del continente. Estas han sido utilizadas para la siembra de caña de azúcar, frutas tropicales, crianza de ganado y avicultura. Estas cosechas dominan en las islas. A las regiones de cultivo ubicadas a alturas de entre 915 y 1800 metros se les denomina como Tierras Templadas, región que históricamente ha sido dedicada al café, el maíz, los vegetales, a las flores y al ganado de altura.

La Tierra Fría es la región hispanoamericana localizada a una altura de entre 1800 y 3600 metros. Se concentra en la parte continental del Caribe y es utilizada para la agricultura comercial de productos como el trigo, la cebada, las manzanas, las peras y el ganado de altura. Las regiones más altas denominadas como Tierras Templadas son dedicadas a los granos, la alpaca y las papas. También, es la región en donde actualmente se concentra la agricultura de subsistencia en el Caribe centroamericano. Este tipo de agricultura, también conocido localmente como minifundios, ha impactado el ambiente tropical de la región. Gran parte de los bosques han sido afectados por la práctica de deforestación continua y quema de bosques. Esta práctica regional es conocida como milpa.

En las Antillas, al igual que en las Guayanas y Surinam, la diversidad agrícola es menor debido a que no tienen las particularidades topográficas del Caribe centroamericano y suramericano. La agricultura comercial requiere de grandes extensiones de terreno y muchas de las islas no poseen este atributo. Por esta razón, el turismo de sol y playa complementado con el turismo de cruceros se han consolidado como las actividades más importante dentro de sus respectivas estructuras económicas.

La cuenca caribeña se ha convertido en uno de los centros de mayor atracción mundial para el turismo de cruceros marítimos. La corta distancia entre puertos, el clima uniforme durante todo el año permite el movimiento nocturno de los barcos y su desembarque diario en un destino diferente. Las rutas antillanas contienen paradas en puertos franceses, holandeses, ingleses, norteamericanos y otras nacionalidades locales. Esta tendencia ha llevado a varios gobiernos antillanos a realizar altas inversiones en infraestructura orientada al turismo de cruceros y de zonas orientadas exclusivamente para esta actividad. Los puertos de Miami (Florida), Cancún (México), San Juan (Puerto Rico) y Ocho Ríos (Jamaica) se han convertido en puertos importantes para la industria de los cruceros. En Haití y Bahamas, muchas compañías de cruceros administran pequeñas islas para convertirlas en puertos de sus flotas.

Los procesos de industrialización pesada y liviana no han sido uniformes en la región del Caribe. Los países con depósitos de petróleo como México, Venezuela y Cuba han tenido un proceso diferente a otros países de la región. En la actualidad, muchos países soberanos caribeños buscan establecer tratados de libre comercio para atraer inversionistas industriales y ampliar los mercados de sus productos. Entre estos, resaltan el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus sigla en inglés), el Tratado de Libre Comercio entre EE. UU. Centroamérica y República Dominicana (CAFTA, por sus siglas en inglés), el área de Libre Comercio de las Américas (FTAA, por sus siglas en inglés) y el de la Organización de Estados Americanos (OEA), los cuales constituyen iniciativas para consolidar e integrar las economías caribeñas con el resto del hemisferio.



Autor: Carlos Guilbe
Publicado: 23 de diciembre de 2011.

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