CARIBE / Geología y estructuras terrestres en el Caribe
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El planeta Tierra está sujeto a procesos dinámicos que provocan su continua transformación. Los cambios más visibles ocurren en la corteza terrestre, que está fragmentada en placas tectónicas. El mar Caribe, las Antillas Mayores (excepto la mayoría de la extensión de Cuba) y las Antillas Menores ubican en la placa tectónica del Caribe. La extensión de esta placa abarca, además, el territorio continental de la mayoría de Centroamérica y la franja del océano Pacífico más cercana a las costas de Centroamérica. Esta placa tiene una superficie total de 3.2 millones de km².

La geología y las estructuras terrestres presentes en la placa del Caribe son producto de los procesos geológicos que han ocurrido desde su formación. La reconstrucción de la evolución de la placa del Caribe desde su origen es basada en el estudio de la geología presente y la compleja interpretación de la secuencia de eventos geológicos. Las rocas más antiguas documentadas en la placa del Caribe son de origen oceánico y datan del Jurásico.

Actualmente, la placa del Caribe se encuentra en constante interacción con las placas tectónicas que la rodean, a saber:


  • El contacto con la placa de Norteamérica al norte es una falla geológica de rumbo. En esta zona el movimiento es transcurrente, ya que la placa de Norteamérica tiene un movimiento relativo hacia el oeste con relación a la placa del Caribe. La actividad predominante es la sísmica, producto de la fricción entre las rocas. Un ejemplo reciente es el terremoto ocurrido en Haití.
  • El contacto al este con las placas de Norteamérica y de Suramérica es un margen convergente con una zona de subducción. En este margen se generan sismos y actividad volcánica a medida que el material oceánico se hunde debajo de la placa del Caribe. La evidencia más clara se da en las Antillas Menores, donde hay 17 volcanes activos, incluyendo los de las islas de Montserrat, Martinica, Guadalupe, San Vicente y Granada.
  • El contacto con la placa de Suramérica al sur, la cual se mueve hacia el oeste con relación a la placa del Caribe, crea una zona de fallas de rumbo. La complejidad de este margen provoca actividad sísmica e incluye una zona de subducción debido a la variación en el contacto entre las placas.
  • El contacto con la placa de Cocos al oeste en una zona de subducción es producida debido a que la placa oceánica del Pacífico es más densa que la franja de material continental de Centroamérica. El producto es el arco volcánico de Centroamérica, con volcanes en Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.
  • El contacto con la placa de Nazca, directamente al oeste del bloque de Panamá, es otro margen de falla de rumbo.
La riqueza geológica producto de los procesos provocados por el movimiento de las placas tectónicas es estudiada en cada uno de los países que componen la placa del Caribe. Un motivo importante para la realización de estos estudios es la búsqueda de recursos minerales que promuevan la economía de muchos de estos países. Otro aspecto crucial es el estudio de los riesgos geológicos debido a las vidas que cobran las erupciones volcánicas, los terremotos y los tsunamis. Zonas como la fosa de Puerto Rico, que es el punto más bajo del océano Atlántico, son áreas susceptibles a sismos que pueden producir tsunamis.



Autor: Ruth Vélez
Publicado: 20 de diciembre de 2011.

Version: 11112107 Rev. 1
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