CARIBE / Geografía política
Galería Multimedios
Galería Audio Galería Vídeo Galería Imágenes     Agrandar y/o Reducir Texto Envíe a un Amigo Versión Imprimir Acceso Universal Ayuda Página oficial de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades.

English version
Mapa del Caribe.
La heterogeneidad cultural y las experiencias coloniales en el Caribe han desembocado en una geografía política compleja. En el Caribe continental las luchas en los pasados 200 años han tenido como propósito lograr la unidad política regional, mientras que en el Caribe antillano han dominado las iniciativas de autodeterminación y soberanía. Ambas subregiones aspiran a consolidar estructuras políticas que puedan facilitar el desarrollo económico para todos sus habitantes.

En el Caribe continental, los mayores problemas políticos han surgido en relación con la distribución de sus respectivas riquezas nacionales. Aunque México ha sido el país en donde se ha resaltado esta lucha, la misma está presente en toda América Central. Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua enfrentan los mismos problemas. Este conjunto de países pertenecieron a una misma unidad geopolítica (Federación Central Americana) en el siglo XIX. Al igual que México, los países centroamericanos están compuestos por muchos grupos étnicos, de los cuales muy pocos tienen acceso a los recursos que han sido controlados por una aristocracia centenaria. Esta dinámica ha desembocado en conflictos armados y mucha inestabilidad política en esta subregión del Caribe. Por esta razón, la región de América Central ha sido caricaturizada y minimizada.

En el Caribe antillano, las estructuras políticas de muchas de las islas están integradas a poderes alejados de la región. En la actualidad, nueve de las veintidós islas tienen sistemas políticos integrados de diferentes maneras a países europeos o a los Estados Unidos. Anguila, Islas Caimán, las Islas Turcas y Caicos, y las Islas Vírgenes Británicas son dependencias del Reino Unido; mientras que Aruba y las Antillas Holandesas están relacionadas con Holanda. Guadalupe y Guyana Francesa continúan integradas a la República francesa. Puerto Rico y las Islas Vírgenes de Estados Unidos son parte del sistema político de los Estados Unidos de América. Mientras unas islas tienen acceso a la Comunidad Europea, otras tienen acceso directo al mercado norteamericano. Sin embargo, existen otras que no tienen acceso a los grandes mercados mundiales. Estas variaciones no hacen posible una integración política eficiente del arco antillano.

Las experiencias de Cuba en las Antillas, de Nicaragua y Venezuela en contraposición a las de las estructuras alineadas con los Estados Unidos —representadas por Panamá, Colombia, Puerto Rico y las Islas Vírgenes— constituyen un ejemplo de la complejidad geopolítica caribeña en este milenio.

Los Estados Unidos han considerado la región del Caribe como parte de su esfera de influencia o hinterland. La doctrina Monroe fue la política adoptada por el presidente James Monroe en 1823 para posicionar políticamente a los Estados Unidos frente a los posibles esfuerzos de los países europeos de aumentar su presencia en toda América. Esta posición gubernamental ha sido fundamental en la geografía política, no solo en el Caribe, sino en toda América Latina.

Esta política se ha utilizado para justificar las intervenciones políticas, económicas y militares en la mayor parte de los países caribeños durante los pasados 150 años. Algunas de estas acciones desembocaron en conflictos globales como la “crisis de los misiles” entre los Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS) a principios de la década de 1960 por la presencia soviética en Cuba. Esta visión norteamericana, también, se hizo evidente durante el siglo XX mediante la posición oficial de Estados Unidos contra la Revolución Sandinista en Nicaragua; el bloqueo a la República de Cuba; las invasiones a la República Dominicana y Granada, y su presencia institucional en Puerto Rico y en las Islas Vírgenes Americanas. Recientemente, se ha reflejado en las posturas en contra de las políticas socialistas en la República Bolivariana de Venezuela.

Por otro lado, muchos países caribeños han desarrollado movimientos para integrarse políticamente a los Estados Unidos de Norteamérica. Durante el siglo XIX, existieron propuestas de estadidad para Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá, Guyana y Cuba. República Dominicana estuvo cerca de lograrla a mediados del siglo XIX. En la actualidad, Puerto Rico y las Islas Vírgenes de Estados Unidos son los países caribeños con las mayores iniciativas locales para integrarse a la federación norteamericana.



Autor: Carlos Guilbe
Publicado: 11 de abril de 2012.

Version: 11112106 Rev. 1
¿Cómo citar este artículo?