CARIBE / El realismo mágico y la realidad caribeña
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En el 1925, Franz Roh, crítico alemán, utilizó por primera vez el término realismo mágico para representar las características de las obras de un grupo de artistas plásticos. El movimiento artístico surrealista despertó y provocó el interés de algunos de los escritores latinoamericanos que estaban en contacto con las corrientes europeas.

No fue hasta la década del cuarenta, que los críticos literarios acogieron el término para describir y valorar la significación de un estilo de creación en la expresión lingüística.

El término realismo mágico ha servido para definir lo que representa y distingue culturalmente a las letras hispanoamericanas. Se compone de dos elementos como bien se refleja en su nombre: realismo, lo real y cotidiano; mágico, lo maravilloso y extraordinario. Al entrelazarse estos dos elementos, hacen de lo real, mágico y de lo extraordinario, cotidiano; provocando emociones y sentimientos de rareza en el lector. No se pretende justificar o fundamentar las situaciones, solo se plasman las vivencias como parte natural del espacio.

Alejo Carpentier, escritor cubano perteneciente al Caribe antillano, fue uno de los primeros en teorizar sobre el concepto. El autor estableció una ruptura con las corrientes normativas de la época y construyó la realidad destacando la experiencia común que conforma la identidad cultural caribeña. Carpentier denominó a esa percepción o conjunto de códigos compartidos que provienen del imaginario de un marco en común: “lo real maravilloso”. El proceso diferenciador buscaba establecer las características particulares que definían la realidad caribeña y unificaban la región. Los denominadores comunes entre los pueblos o regiones vecinas son los elementos que comparten en su historia social, económica, política y cultural.

Este periodo se destacó por el repudio a todo aquello procedente del imperio de dominio español y norteamericano , a diferencia de lo indígena, que fue considerado como autóctono. También se aceptó la influencia y cultura africana como parte de ese carácter caribeño por su posición de desventaja al ser el dominado. Estos elementos comunes y particulares de la región fueron conformando el centro del imaginario del realismo mágico. La experiencia de valores y las creencias compartidas enmarcaron las letras caribeñas dando paso a un producto originario y definitorio de la región.

El ambiente de dominación cultural y racial promovió la búsqueda de algo que identificara y unificara la región; un patrimonio colectivo, unido por los procesos históricos dentro de las estructuras establecidas. Se creó una atmósfera sobrenatural, cargada de imágenes sensoriales que retrataban las diversas doctrinas convergentes en el Caribe.

Gabriel García Márquez, natural de Colombia, de la región perteneciente al Caribe continental, es uno de los exponentes destacados del género. Su trabajo ha sido distinguido a nivel mundial. Es el autor de Cien años de soledad.

Tanto la literatura indigenista como el criollismo influyen en el realismo mágico, que a partir de la década del sesenta se conoció como el boom latinoamericano, siguiendo a tono con las corrientes de vanguardia. El escritor puertorriqueño Emilio Díaz Valcárcel es reconocido como parte de este boom con su obra Figuraciones en el mes de marzo.



Autor: Carmen Rebeca Fraticelli
Publicado: 16 de diciembre de 2011.

Version: 11112029 Rev. 1
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