CARIBE / Panorama general sobre la literatura caribeña
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El prospecto de escribir un panorama general sobre la literatura caribeña resulta un proyecto ambicioso y abarcador dada la diversidad geográfica, lingüística y cultural de la región. La crítica contemporánea ha cuestionado el concepto mismo de lo que significa el "Caribe" llegándose a argüir la posibilidad de integrar las Islas Canarias y las islas de Cabo Verde al entorno caribeño por sus vínculos históricos y sociolingüísticos con el área. No obstante, se ha llegado al consenso de que para estudiar profundamente la zona del Caribe no solo se necesita considerar el archipiélago que se extiende desde Cuba hasta Trinidad, sino los márgenes continentales de Suramérica (Surinam, Guyana, Guyana Francesa, los territorios costeros de Venezuela y Colombia) y de Centroamérica (Panamá, Costa Rica, Belice, la costa de los Mosquitos de Nicaragua) que colindan con el mar Caribe.

Por otro lado, en el Caribe se hablan por lo menos cinco lenguas europeas (español, inglés, francés, holandés y portugués) provenientes de los imperios que se disputaron el poder de esta zona, y otras lenguas créoles ­–entre ellas el créole haitiano y el papiamento en las Antillas Holandesas– que surgen en la región por procesos de sincretismo o transculturación entre dichas lenguas europeas y voces africanas, asiáticas y aborígenes. Estos procesos de “creolización” a su vez se encuentran entrelazados a las diversas vertientes históricas de las islas, aunque no hayan sido siempre reconocidos como parte de la formación de los distintos cánones o tradiciones culturales de sus respectivos territorios. Por lo tanto, es indispensable reconocer desde un principio la pluralidad lingüística que compone el término "literatura caribeña". Es por ello que la crítica, con el propósito de estudiar más sistemáticamente este campo literario, establece una necesaria división de cuatro bloques lingüísticos mayores: el Caribe hispano; el Caribe francófono; el Caribe anglófonoanglófono: referido a persona que habla inglés como lengua materna o tiene gran dominio de éste.; y el Caribe de habla holandesa.

Bajo el paradigma crítico actual, esta pluralidad lingüística de la región caribeña está vinculada a una pluralidad cultural causada por las distintas relaciones coloniales y poscoloniales de los diversos países o territorios frente a las metrópolis europeas y al expansionismo estadounidense. A pesar de las diferentes culturas que se han desarrollado, se ha establecido que los distintos países de la región del Caribe comparten ciertos rasgos históricos y socioculturales que los unen: el sistema de plantaciones y la esclavitud; un estado de dependencia y subdesarrollo institucional frente a la metrópolis; y el desplazamiento de diversos grupos humanos desde el viaje de exploración de 1492, entre otros.

Este constante tráfico de capital humano, arraigado en la explotación de los recursos naturales y el sistema económico de la plantación, ha hecho del Caribe desde sus comienzos, en palabras de del crítico cubano Antonio Benítez Rojo, "una verdadera sopa de signos". Como consecuencia, una lectura crítica y profunda de su literatura requiere el desciframiento de una multiplicidad de códigos lingüísticos y culturales vinculados a sus localidades geográficas y a sus temporalidades históricas.

Para no naufragar en esta sopa de signos es imprescindible identificar ciertos “puertos”, o lugares comunes, desde los cuales se pueda armar una cartografía general de las zonas literarias del Caribe. Algunos especialistas piensan que la mera idea de plantearse una “literatura caribeña” es una imposibilidad dada la proliferación caótica de lenguas y culturas en la zona, y que solo es posible discutirla como distintas literaturas en bloques lingüísticos pertenecientes a las antiguas metrópolis que colonizaron los distintos territorios. Sin embargo, bajo la superficie de las diferencias lingüísticas es posible sintetizar la producción literaria del Caribe en relación con contextos culturales que unen a las diferentes islas y al litoral continental: el colonialismo, la esclavitud y el sistema de plantaciones, el desarrollo de una burguesía "criolla" y sus ansias de representación literaria, la reivindicación de la cultura africana y su carácter oral en la literatura del siglo XX y la diáspora o movimientos migratorios de sus habitantes, entre ellos, los intelectuales que producen la literatura y los lectores que la consumen, expandiendo así los límites geográficos del Caribe. Por consiguiente, el propósito de este ensayo reside en presentar, a manera de introducción, rupturas y continuidades de la literatura caribeña.








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Version: 11092801 Rev. 1
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