CARIBE / Heterogeneidad lingüística y cultural del Caribe: las dificultades de un canon caribeño
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Históricamente, el Caribe ha sido un punto de encuentro de diversas poblaciones, lenguas y culturas de origen. Toda la región, entendida en su acepción más amplia, ha sido escenario de cruces entre diferentes formas de pensar, de hacer y de expresar con lenguajes distintos las experiencias humanas en espacios y tiempos específicos. Esta interacción, sin embargo, no data de la llegada de los europeos. Mucho antes de que estos arribaran por primera vez a la región y antes de que se establecieran permanentemente en diversos asentamientos, diferentes grupos de los erróneamente llamados “indios” ya conocían este proceso de migraciones y encuentros.

Ya fuera a pie o en canoas, los “indios” cruzaban el Caribe por distintas razones. En estos viajes no solo se movían personas. Cada grupo en movimiento siempre lleva algo más que personas. Lleva experiencias, tradiciones, conocimientos, modos de comprender el mundo, la naturaleza y lo sagrado, entre otros aspectos. Sin embargo, a partir de la llegada de los europeos al Caribe, los encuentros entre diversos grupos de seres humanos no solo se intensificaron sino que se hicieron más heterogéneos, es decir, hubo mayor variedad de procedencias de las personas que entraban en contacto entre sí.

Como consecuencia de las intenciones de explotación económica del Caribe por parte de algunas potencias europeas, mucha gente sería traída a la región para satisfacer las necesidades de mano de obra que las distintas producciones económicas requirieron después de que las poblaciones indígenas, en algunas partes del Caribe, no bastaran para saciar dichas demandas. De ahí que la región se convirtiera en un cruce de caminos en el cual, entre cooperaciones y conflictos, surgiría la mezcla de lenguas y culturas entre indígenas y personas provenientes de áfrica, Europa, India y China, entre otros lugares.

Como resultado de estos procesos, el Caribe, que de por sí era diverso, se volvió aún más heterogéneo. Se había dado comienzo a un largo e interminable proceso de creación de gran cantidad y diversidad de significados de todos los aspectos de la actividad humana. De igual manera, las variadas formas de expresión cobrarían matices que evidenciarían los procesos de fusión. Lenguas como el creole y el papiamento son ejemplos, no solo de la mezcla (o heterogeneidad), sino del proceso de apropiamiento y acomodo de las diversas lenguas que confluyeron en el Caribe. Algo similar ocurriría con configuraciones culturales como el vudú y el rastafarismo, en Haití y Jamaica respectivamente.

Por todo lo anterior, se hace difícil, de hecho imposible, hablar de una sola cultura y una sola lengua caribeña. Y si bien es cierto que la mezcla provoca la dificultad del establecimiento de un canon, de un modelo de características de lo que el Caribe es, también es cierto que esta le otorga a la región una riqueza y un sabor profundamente variado y distintivo.



Autor: Dr. José Alberto Cabán Torres
Publicado: 20 de diciembre de 2011.

Version: 11092619 Rev. 1
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