CARIBE / Técnicas lapidarias
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Mano de mortero.
Los grupos indígenas del Caribe desarrollaron técnicas sumamente elaboradas para el trabajo de la piedra las cuales les permitieron producir artefactos utilitarios y de carácter ritual. Estas técnicas se encontraban íntimamente asociadas a los tipos de materias primas a trabajarse y a los diversos métodos de percusión. Los métodos de producir artefactos de piedra se pueden dividir en tres categorías principales: talla, picoteo y pulimento. Las técnicas de talla fueron registradas desde las primeras ocupaciones del Caribe, siendo enfocadas principalmente en la manufactura de artefactos de borde cortante como lo son las navajas y las puntas de proyectil, entre otros. Esta técnica consiste en la aplicación de golpes a los márgenes de una piedra con el fin de extraer lascas con el fin de transformarla en un objeto para un uso definido (e.g., tajadores) o para transformar las lascas en otros tipos de artefactos (e.g., buriles, raspadores). Las piedras de las que se extraen las lascas se conocen como núcleos y las que se emplean para golpearlo se conocen como percutores. El metal no fue empleado por los grupos indígenas del Caribe para producir herramientas con filo, así que ellos recurrían a otros materiales como la piedra o la concha para realizar funciones de corte. La piedra predilecta para producir artefactos tallados en el Caribe fue el pedernal, un tipo de materia prima que era circulado a grandes distancias dada su marcada importancia para dichas sociedades.

El picoteo consiste en la reducción de una piedra mediante la remoción de material de la superficie de una masa pétrea utilizando un implemento lítico, ya sea un cincel o una piedra de picoteo (i.e., pecking stone). Esta técnica fue empleada para la producción de petroglifos así como para darles forma a artefactos tales como hachas, trigonolitos y aros líticos, entre otros. En muchos casos, esta técnica estaba acompañada del pulimento, que consiste en la aplicación de un material áspero con el fin de normalizar la superficie de la pieza. Cuando el pulido es muy intenso se conoce como bruñido, el cual es observado en algunos artefactos como las hachas petaloides recuperadas de contextos arqueológicos en las islas. Para el pulimento se puede utilizar como agente abrasivo la arena de diferentes tamaños la cual, en combinación con el agua, permite la remoción de imperfecciones en la superficie del artefacto.

Una técnica sumamente elaborada que ha sido documentada en contextos caribeños es el aserrado con cordel. Esta técnica consiste en la utilización de una fibra y arena, las cuales mediante el frotamiento a través de agujeros secuenciales permiten la realización de cortes en el interior de rocas duras como el jade y la nefrita. Este tipo de técnica ha sido documentada en contextos huecoides de Puerto Rico y Vieques y fue utilizada para crear los espacios negativos que se encuentran al interior de los colgantes en forma de ave de rapiña (cóndores andinos) que eran producidos sobre rocas como el jade y la serpentina.




Autor: Reniel Rodríguez Ramos
Publicado: 7 de enero de 2012.

Version: 11092608 Rev. 1
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