Alrededor de 1662 ya residían algunos labradores en las llanuras aledañas al río Portugués, pertenecientes a la jurisdicción de Coamo. También dicha región estaba localizada en la ribera occidental de Jacaguas, división natural entre el partido de Puerto Rico y el de San Germán. Ocho años más tarde, la zona contaba con una ermitaermita: Santuario generalmente pequeño, erigido en despoblado acomodado a las necesidades de los vecinos más o menos lejanos. Se erigían para que los vecinos que vivían lejos de la iglesia pudieran cumplir con sus deberes religiosos. Se autorizaba a erigir una ermita a aquellos que vivían a más de seis leguas de la cabecera o en las estancias y hatos que tuvieran 30 vecinos o más. dedicada a Nuestra Señora de Guadalupe, para que los pobladores pudieran asistir a misa sin necesidad de viajar hasta San Germán o Coamo. Para esta época el pequeño caserío, que luego se convertiría en la actual ciudad de Ponce, dependía en lo civil y lo religioso de la villavilla: población que tiene algunos privilegios que lo distingue de una aldea. de San Germán.
A mediados del siglo XVIII, el pueblopueblo: los vecinos interesados en fundar un pueblo debían otorgarle el poder a una o más personas que los representarían ante el gobernador y vice-patrono real. Esta persona podía autorizar la fundación y la constitución de una parroquia. Los poderdantes debían ser mayoría en un territorio y mayor de diez. Una vez promovido el expediente el gobernador designaba un capitán poblador que tendría la representación de los vecinos y uno o más delegados generalmente miembros de los cabildos vecinos para que recibieran las pruebas. Se debía probar que el vecindario se encontraba muy alejado de la iglesia por lo que ha sus pobladores se les hacía difícil recibir los sacramentos y los servicios municipales. Generalmente se demostraba la ausencia de caminos o puentes o el mal estado de los existentes. Si era aprobada la solicitud exigía a los vecinos que deslindara el territorio del nuevo municipio y construyera ciertas obras municipales que incluían: una iglesia y casa del cura, la Casa del Rey, una carnicería, cercar un área para cementerio y reservar terrenos para la plaza y ejidos. Se esperaba que los vecinos cubrieran la construcción de estas obras mediante derramas. Usualmente algún propietario donaba los terrenos necesarios para la fundación. Una vez satisfechas las exigencias el gobernador autorizaba la fundacion y la creación de una parroquia y designaba un teniente de guerra que era generalmente el mismo capitán poblador. había logrado una población de más de cinco mil habitantes y unas 115 viviendas. En 1778 y con la creación de la Villa de Coamo, el municipio quedó sometido a dicha villa en lo civil y lo eclesiástico, pero mantuvo la cabecera de uno de los siete departamentos militares de la Isla. Esta acción permitió que Ponce pudiera organizar y enviar más de trescientos milicianos urbanos para ayudar a defender la capital durante el ataque inglés de 1797. Para 1831, el pueblo estaba constituido por los barrios: Bayas al Norte, Bayas al Sur, Bejuco Blanco, Bucané y Rábanos, Canas, Canas y Magueyes, Caños y Pámpano, Capitanejo, Coto de los Laureles, Machuelo Abajo, Machuelo y Bayagán, Marueño, Matojal, Pastillo, Playas Quemado, Ponce Pueblo, Real y Guano, Sabanetas, San Antón y Tibes Portugués. El 29 de julio de 1848, la Reina Isabel II le otorgó a Ponce el título de villa como “Real aprecio a la laboriosidad y fidelidad de sus habitantes”. En 1877, Ponce recibió el título de ciudad.
A lo largo del siglo XIX, Ponce se transformó en una ciudad progresista y en el principal centro económico, cultural e intelectual de la región. Su floreciente actividad económica fue dirigida por una clase hacendada extranjera, que por medio del sistema esclavista, hizo del suelo fértil ponceño el principal centro agrícola del país. Evidencia de ese desarrollo económico fue la Feria Exposición de Ponce de 1882, en la que se presentaron los adelantos agrícolas e industriales de época. Por otro lado, el 15 de julio de ese mismo año se inauguró el primer recorrido en tren de Ponce a Yauco. Siete años más tarde, el 14 de enero de 1899, se hizo la concesión del servicio de tranvías eléctricos.
En el ámbito cultural, la música, el teatro, la óperaópera: Composición dramática en la que un texto se canta y se escenifica con acompañamiento de orquesta. Surge en Italia para el año 1600, durante el periodo del Renacimiento., los movimientos literarios y la prensa, encontraron en Ponce un importante medio de expresión. El 10 de julio de 1852 se imprimió el primer periódico local, El Ponceño, el más antiguo de los periódicos locales; éste era editado y redactado por Felipe Conde, Benito Villardell y Augusto Pasarell Mills y era impreso el taller donde eventualmente comenzó a imprimirse el periódico La Democracia (1880). Con estos semanarios se inició una tradición periodística en la Perla del Sur. Otros avances culturales fueron la edificación del Teatro La Perla en 1864, por iniciativa de los señores Francisco Parra y Pedro Garriga. El mismo fue inaugurado por la Compañía de Segarra y Argente, con el drama La campana de Almudaina. En 1870, se fundó el Gabinete de Lectura, concebido como uno de los centros de civismo más progresistas del país. Fungió como biblioteca, sala de conferencias, museo de arqueología, peña de intelectuales y lugar donde se cultivó la generación de periodistas liberales de la década de 1880: Luis Muñoz Rivera, Baldorioty de Castro, José Ramón Abad, Mario Braschi y Ramón Marín.
En el último tercio del siglo, Ponce ya brindaba señales de haber desarrollado un criterio regionalista y político independiente, del que aún se enorgullecen los ponceños. Este municipio albergó a Eugenio María de Hostos, a Román Baldorioty de Castro, a Federico Degetau y a Rosendo Matienzo Cintrón, todos ilustres humanistas. Entre sus otros activos liberales se encontraban Ramón Marín Solá, Heraclio Tirado y Francisco Javier Amy. En Ponce también tuvo lugar la fundación del Partido Autonomista en 1887 y la presidencia quedó en las manos de Román Baldorioty de Castro. Por otro lado, en septiembre de 1898, Eugenio María de Hostos llegó Ponce desde Nueva York, donde había fundado la Liga de Patriotas Puertorriqueños. Historiadores sostienen que fue en esta ciudad donde Hostos inició su obra política y que fue el Ayuntamientoayuntamiento: corporación municipal compuesta de un alcalde y varios concejales que integraban el Consejo o Cabildo para la administración de los intereses de un municipio. el primero en otorgar su representación, junto con los de Peñuelas, Adjuntas y Juana Díaz, para formar la Comisión de Puerto Rico. A esta comisión se integraron más tarde los doctores Manuel Zeno Gandía, Julio Henna y Rafael del Valle.
En el transcurso del siglo XX Ponce continuó desarrollándose en todos los ámbitos. Para la década de 1970, la economía de este municipio giraba alrededor de la producción de caña de azúcar, café y algunos frutos menores. Sus productos más importantes eran los derivados, el azúcar, el ron, la gasolina y los relativos al pescado. Al mismo tiempo, era una región altamente industrializada, con cerca de 200 empresas. Ejemplo de éstas son: la Destilería Serrallés, la Puerto Rico Iron Works, y la Puerto Rico Cement Corporation. Su economía también fue estimulada por instituciones bancarias tales como el Banco de Crédito y Ahorro Ponceño, el Banco de Ponce, el Banco Popular, el First Federal and Loan Association y el Banco de la Vivienda.
Símbolos
Bandera
La bandera
Escudo
El escudo
Como marco exterior al escudo aparecen entrelazadas la caña de azúcar y una rama de cafeto, cultivos que, en su tiempo, fueron de mayor importancia económica para el pueblo. Finaliza el escudo una corona mural con cinco torres indicando que Ponce es ciudad, título conferido por el rey Alfonso XII en 1877.
Version: 09012901 Rev. 1

