Economía / El azúcar en Puerto Rico
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Empaque de azúcar Snow White, en la central Mercedita, Ponce cerca de 1950
El cultivo de la caña y la producción del azúcar que se deriva de ésta, forjaron en gran medida la identidad local e internacional de Puerto Rico hasta el siglo XX. Según consta en documentos históricos, las primeras fincas elaboradoras del grano endulzador, datan del siglo XVI; éstas se conocían como ingenios o trapiches. En 1523, el genovés Tomás de Castellón, estableció en San Germán el primer ingenio llamado San Juan de las Palmas. Algunos otros trapiches o ingenios se fundaron en la década de 1540 a lo largo de las riberas de ríos navegables cercanos a San Juan. Desde finales del siglo XVII, en Puerto Rico se identificaban las extensiones de terreno dedicadas a la agricultura comercial como haciendas. Las dedicadas a la caña de azúcar eran, pues haciendas azucareras.

En los siglos subsiguientes, distintos eventos históricos afectaron el cultivo y elaboración del azúcar. A excepción de la merma en la producción de azúcar que tuvo lugar en el siglo XVII, la industria experimentó varios periodos de prosperidad. El primer periodo de auge significativo ocurrió de 1790 a 1840. Ello se debió, en gran medida, a las reformas agrarias de 1776 y a la Real Cédula de Gracias de 1815; éstas lograron revocar parcialmente el monopoliomonopolio: estructura de mercado en la que existe un solo comprador que impone las reglas de compra y venta del producto o servicio en particular. mercantil español, además de liberalizar el tráfico de esclavos africanos. Así también, la demanda de azúcar puertorriqueña por parte de Estados Unidos aumentó considerablemente. La revolución haitiana contribuyó a dicho aumento, ya que la producción y exportación del azúcar de Haití, se vio afectada debido a sus circunstancias. Para mediados de siglo XIX en Puerto Rico existían 789 haciendas azucareras.

No obstante dicho auge, el cultivo y la molienda del azúcar pasó por situaciones críticas a finales del siglo XIX. Diversos factores tuvieron que ver en ello, entre estos, la depreciacióndepreciación: Reducción en el valor real del capital físico debido a su uso durante el proceso de producción. Además del desgaste por el uso, los bienes de capital deprecian debido a la obsolescencia que ocurre como consecuencia directa del avance tecnológico. Todos los años las empresas y el gobierno reconocen una partida de depreciación de su capital físico, utilizando uno de varios métodos aceptados por los sistemas de contabilidad financiera o de cuentas nacionales. del azúcar moscabada y la reducción del volumen de la producción a causa de plagas, sequías y huracanes. Además, los impuestos obligados, así como el atraso tecnológico que evidenciaban la mayor parte de las haciendas, se conjugaron de manera negativa para encarar los problemas surgidos. Eventos como la abolición de la esclavitud en 1873 y las guerras tarifarias entre España y Estados Unidos incidieron adversamente en las condiciones de la industria.

Con el establecimiento en el 1873 de la primera fábrica de azúcar, la Central San Vicente en Vega Baja, la industria y sus diversas formas de producción fueron transformándose. Se desarrollaron nuevas tecnologías de las centrales que funcionaban generando su propia electricidad para sus maquinarias y procesamiento del azúcar. Algunas antiguas haciendas fueron transformando su operación y se convirtieron en centrales. También surgió la figura del colono puertorriqueño, quien cultivaba la caña y la vendía a las fábricas para su molienda.

En 1898, tras la Guerra Hispanoamericana, la industria experimentó cambios adicionales. Inversionistas estadounidenses sustituyeron a muchos de los inversionistas europeos establecidos en la Isla. Se establecieron entonces las grandes centrales azucareras como la Guánica Central y la Fajardo Sugar Co. El aumento de los precios del azúcar en los mercados mundiales, así como las inversiones de capital, resultaron en que Puerto Rico se convirtiera en uno de los principales productores internacionales de azúcar. Ello, no obstante, a que la industria de la caña requería un alto número de mano de obra sometida a condiciones muy semejantes a las de la esclavitud.

Durante las primeras décadas del siglo XX, la industria azucarera se desarrolló éxitosamente. A pesar del establecimiento de los grandes emporios azucareros, algunas centrales de capital puertorriqueño también demostraron una capacidad considerable de molienda. Para el 1930, existían 44 centrales en funcionamiento. A partir de la década del 1940, sin embargo, las centrales comenzaron a perder fuerza por distintos factores. La caída de los precios del azúcar, los malos manejos de algunos administradores, la restricción del crédito a los colonos, así como las huelgas de la caña, crearon las condiciones conflictivas que llevaron a la decadencia y posterior cierre de muchas en las décadas siguientes.

Tras la zafra récord de 1952, la industria experimentó un acelerado deterioro. Así también, la producción de azúcar pasó a un segundo plano ante el proyecto de industrialización del País. Un total de 17 centrales cesaron operaciones entre 1951 y 1968. A finales de la década del 60, el gobierno intentó rescatar la industria a través de un programa de rehabilitación. La Autoridad de Tierras adquirió un número significativo de éstas y creó en el 1973 la Corporación Azucarera de Puerto Rico. A pesar de que el gobierno se convirtió en el principal productor de azúcar del país, las centrales, tanto de capital privado como público, fueron cerrando escalonadamente. En el año 2000, cesaron operaciones las últimas centrales que aún estaban en funciones: la central Roig en Yabucoa y la central Coloso, que había operado por casi cien años en el municipio de Aguada. Algunas de estas centrales azucareras fueron incluso refinerías y empacadoras de azúcar blanca, cuyo fino grano dio a conocer a los azucareros puertorriqueños como verdaderos artesanos.

Referencias

La central azucareracentral azucarera: Centro fabril moderno para el procesamiento de la caña de azúcar y del cual se obtienen los diversos derivados del fruto, como el azúcar, las mieles y otros. en Puerto Rico (1898-1952), Volumen I: Contexto histórico y tipología de sus elementos, Oficina de Conservación Histórica.

Ramos Mattei, Andrés A. La sociedad del azúcar en Puerto Rico: 1870-1910 (1988)

Pumarada O’Neill, Luis F. Contexto histórico de la hacienda azucarera puertorriqueña: 1523-1942, Tomo I: Trasfondo histórico.

Zayas Rivera, Duhamel. El verdor y dulce de nuestra caña de azúcar (2003)

Semillas de cambio, catálogo de la exposición en la Sala de Exhibiciones Rafael Carrión Pacheco, BPPR, 1992.



Autor: Grupo Editorial EPRL
Publicado: 7 de enero de 2010.

Version: 08111801 Rev. 1
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Guayama: Ingenio azucarero Vives
Guánica: Hacienda Santa Rita
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