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Desde fines de la década del 30 y sobre todo en los años 40 y 50 se acentúa nuevamente lo modernizador en la línea de la CEPAL (Comisión Económica Para América Latina), cuando se propone con fuerza el proyecto de industrialización, Raúl Prebisch, inspirando a toda una generación de cientistas sociales e ingenieros, sintetiza la necesidad de modernizar la producción, las estructuras y la educación. Junto a Prebisch se agrupan Celso Furtado, Aníbal Pinto, Jorge Ahumada y Adolfo Dorfman, entre otros.
El cepalismo y el pensamiento industrialista se van debilitando o modificando en los años 60, dando paso a una nueva y breve onda identitaria. Esta tendencia alcanza un fuerte impulso luego de la Revolución Cubana, con las ciencias sociales que utilizan el concepto "dependencia", uno de cuyos principales exponentes es Fernando H. Cardoso; también con la educación liberadora de Paulo Freire, la teología de la liberación de Gustavo Gutiérrez, la filosofía de la liberación de la Escuela de Cuyo, junto con el latino americanismo de Leopoldo Zea. A mediados de los 70 va a levantarse la opción neoliberal que cristaliza en los 80 con un nuevo proyecto modernizador. Ejemplo de esto son los escritos de los chilenos Fernando Monckeberg y José Piñera, de los peruanos Mario Vargas Llosa y Hernando de Soto, del venezolano Carlos Rangel, así como los escritos políticos de Octavio Paz.
A fines del siglo XX, aparece el grupo de los estudios culturales que, matizadamente y en buena medida contra el neoliberalismo como sistema, estudia y pone énfasis en las cuestiones identitarias. Deben destacarse en esta escuela, Néstor García Canclini, Jesús Martin-Barbero, Beatriz Sarlo y Hugo Achurar, entre otros.
Version: 07102210 Rev. 1


