Artes / Arquitectura en Puerto Rico: hacer y quehacer de nuestras identidades
Galería Multimedios
Galería Audio Galería Vídeo Galería Imágenes     Agrandar y/o Reducir Texto Envíe a un Amigo Versión Imprimir Acceso Universal Ayuda Página oficial de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades.

English version

Introducción

La Arquitectura en Puerto Rico ha evolucionado desde las más sencillas estructuras construidas de palos y tejidos hasta los monumentales edificios en acero y cristal. En ningún momento se ha podido prescindir de ésta: ha sido, es y será la escenografía de nuestras vidas cotidianas.

Aunque las formas arquitectónicas y las tecnologías constructivas han variado, la arquitectura siempre ha buscado satisfacer las necesidades de la sociedad que cobija. Han sido numerosos los arquitectos y diseñadores que han influido en la construcción puertorriqueña. Su desempeño ha transformado y conservado nuestras ciudades y pueblos, ha establecido patrones urbanos y ha realizado nuestros sueños de una mejor vida.

Cuando los europeos arribaron a las costas de nuestra isla encontraron asentamientos construidos de materiales perecederos, que a sus ojos, indicaban una falta de conocimiento y atraso de parte de los indígenas. Para aquéllos, estos habitantes representaban al ser humano en el Jardín del Edén. Las crónicas de la época documentaron con grabados las imágenes de estas estructuras. Presentadas de formas regulares - circulares o rectangulares– los grabados europeizaron estas estructuras sencillas, otorgándoles cierto aire de la arquitectura clásica griega (que para esa época de la historia europea volvía a mirarse como los orígenes de la arquitectura) y una connotación de “choza primigenia”.

La reconstrucción arqueológica de algunos de estos asentamientos y la interpretación comparativa de los hallazgos con otras comunidades caribeñas, han facilitado la representación de cómo vivían los taínos en Puerto Rico. Hemos reconfigurado en forma circular los asentamientos, yukayekes, en el centro el batey y en la circunferencia los bohíos y caneyes. Las áreas empedradas se reconstruyeron como centros ceremoniales.

Los primeros asentamientos europeos en Boriquén hubiesen maravillado a los “nativos”. En Caparra, las estructuras principales se construyeron de piedra, con un sistema muy diferente a lo usual en la Isla. Si bien la piedra fue material utilizado en los parques ceremoniales como objetos cosmogónicos, la construcción de sillería les era desconocida. Enclavar sólidamente la edificación en el suelo, utilizar materiales de difícil adquisición y alto grado de elaboración eran situaciones completamente nuevas. De igual manera, dividir los interiores en habitaciones especializadas por sus funciones era ajeno a la manera de vivir en la Isla. No hay indicios de que los nativos hayan imitado los sistemas de construcción ni la división de los espacios de los recién llegados, sin embargo, parece ser que la sabiduría de aquellos primeros habitantes sí impactó a la cultura colonizadora. Fray Iñigo Abbad y Lasierra, en su Historia geográfica, civil y natural de la isla de San Juan Bautista de Puerto Rico, comenta cómo los europeos imitaron la manera de construir de los indígenas: levantaron las estructuras sobre zócalos y vigas hechos de palos, paredes y techos de materiales perecederos y de fácil adquisición. Este modo de construir perduró hasta entrado el siglo XX como una “arquitectura de los márgenes”.

Al entronizarse el poder colonial, la arquitectura asumió un rostro europeo. Vivir en la Isla, con sus condicionantes climáticos y circunstancias militares, matizó la forma de construir. La organización de los asentamientos españoles se hizo de acuerdo con la probada fórmula del damerodamero: Cualquier piso, pared o lugar que tenga cuadrados o rectángulos que se alternen en dos colores, como los tableros de ajedrez o damas.. Se incluyeron espacios públicos, edificios gubernamentales, religiosos, militares, comerciales y residenciales. La ciudad sede de la corona, Puerto Rico, se protegió con densas murallas.

El aumento en la población dentro de las murallas defensoras apiñó las estructuras, lo que obligó a utilizar el patio interior como medio de ventilación e iluminación de las habitaciones. Esta organización también resultaba adecuada para la defensa y protección de las calles y de las estructuras. En los primeros pisos, por lo general, se localizaron comercios o dependencias más públicas, mientras que en los pisos superiores se ubicaron las viviendas, protegidas por el zaguán, las escaleras y el propio patio interior. La residencia del capitán general se construyó cerca de la boca de la bahía, protegida por unas murallas con torres circulares. Desde el mar, era una fortaleza, desde la ciudad, se convertía en palacio. Las iglesias también servían para proteger la ciudad. Sus campanarios fungían de atalayas, avistando primero cualquier peligro que llegase por mar o tierra.

Estas defensas eran necesarias y la condición de plaza fuerte de la ciudad ameritaba la inversión de capital en las mejoras continuas de las fortificaciones, ya que la ciudad de San Juan fue concebida –desde sus comienzos– como plaza fuerte: “llave y vanguardia de las Indias Occidentales”. (Adolfo de Hostos, Historia de San Juan, ciudad murada, 199).

En ella se privilegiaron las obras de defensa que culminaron en el siglo XVIII con la construcción de las cortinas defensivas y los majestuosos castillos imaginados y construidos por Thomas O’Daly. Casi inmediatamente después de terminadas, las fortificaciones probaron su efectividad al repeler las fuerzas inglesas capitaneadas por Abercromby en 1797. Resultaron ser tan inexpugnables que no fue hasta 101 años más tarde cuando hubo que defender la plaza fuerte de un ataque extranjero durante la Guerra Hispano-cubana-americana. La monumentalidad e imagen protectiva de las murallas surtió el efecto deseado.


















Página: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7,




Version: 06100602 Rev. 1
¿Cómo citar este artículo?
Glosario
Ver Glosario
Enlaces Internos
4- Cronología de gobernadores del siglo XIX
Acerca de San Juan
Breve presentación al proyecto: San Juan la ciudad que rebasó sus murallas
Breve historia de Puerto Rico
Derribo de las murallas y el ensache de San Juan
Guánica
Operación Manos a la Obra (1947)
Ponce, Antiguo Banco de Ponce
Ponce: Antiguo Hospital Militar Español / Asilo de ciegos
Ponce: Ponce High
Ponce: Sede Instituto de Cultura Puertorriqueña/ Casa Armstrong Poventud
Puerto Rico: Aproximación a historia
Teatro Tapia
Enlaces Externos
Archivo de Arquitectura y Construcción de la Universidad de Puerto Rico(AACUPR)
Biblioteca de Arquitectura Santiago Iglesis, hijo
Aris
Euroarquitectura de Puerto Rico
La FPH no se hace responsable por el contenido de enlaces externos.