Artes / Música puertorriqueña y su historia
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Maracas

Introducción

La música, en la historia de Puerto Rico, ha tenido un papel de gran significado como medio de expresión cultural. La actividad musical de cinco siglos refleja que los puertorriqueños han creado, desarrollado y fomentado una diversidad de géneros que abarcan desde la música folclórica, la música de conciertos y los nuevos géneros. La música y los músicos puertorriqueños han forjado y enriquecido la identidad del ser puertorriqueño.

Inicios de nuestra música

El areito era la máxima expresión artística indígena, combinaba de forma unitaria tradiciones, narrativas orales, baile y música. Para fines del siglo XV, los indios taínos ya habían desarrollado instrumentos musicales para sus ceremonias, ritos religiosos y vida diaria. Algunos de los instrumentos usados durante el areito, como el güiro y la maraca aún permanecen en uso como parte de nuestras costumbres musicales. No está claro si la música folclórica puertorriqueña contiene elementos del lenguaje o de las formas musicales taínas. Se especula, sin embargo, que el método de usar las fosas nasales, como caja de resonancia para cantar tal y como lo hacen los que interpretan la música campesina, proviene de los taínos.

A su llegada, los colonizadores españoles iniciaron una cadena de eventos que re-encaminaron el curso musical de Puerto Rico. Tanto la Iglesia como el ejército agenciaron el cambio: el catolicismo importó instrumentos y maestros, mientras que la milicia instituyó pequeñas bandas. Desde principios del siglo XVI, el ámbito musical de la Isla fuertemente influenciado por la presencia española, incluyó una variedad de instrumentos de extracción europea como los tambores, el arpa, cascabeles, la vihuela y el clavicordio, entre otros. De las ceremonias religiosas solo consta que para la década del 1670 un organista y un maestro de capilla eran parte de los servicios religiosos de la Catedral de San Juan.

La contribución africana

Con la implantación de la esclavitud en Puerto Rico se sumó la contribución de los africanos y de sus descendientes. A partir del 1511, el Rey Fernando autorizó el comercio masivo de esclavos africanos en la Isla. Los esclavos que arribaron a nuestras playas se caracterizaron por un fuerte arraigo a sus tradiciones y creencias ancestrales, íntimamente ligadas a sus danzas y música. Entre los grupos de africanos que inciden en la formación étnica y cultural de la Isla se hallan los ashanti y fante de Ghana, los carabalíes de la ribera sureña de Río Níger, los congos del Africa Ecuatorial y, desde finales del siglo XVIII, hasta mediados del siglo XIX, los yorubas y mendé del Africa occidental.

Los africanos cultivaron sus tradiciones y bailes en varios poblados costeros, que actualmente son municipalidades como Loíza, Guayama, Ponce y Cataño. La corriente musical africana se ha preservado en los instrumentos que aún se escuchan, en el método característico de ejecutarlos, y en ciertos cantos, ritmos y bailes que han sido preservados por tradiciones orales.

El siglo XVIII

Un factor que causó considerable impacto en la formación musical de la Isla, fue la llegada en 1765 de un grupo de músicos junto a un regimiento militar español. La actividad de estas bandas, que abarcaba conciertos públicos y la musicalización de actividades de índole oficial, religiosa y social, junto a las tradicionales retretas en el centro de las plazas municipales, encausa un ambiente favorable al desarrollo musical.

Para finales del siglo XVIII la música popular evoluciona al converger sectores de la Iglesia, la comunidad urbana y de la sociedad rural que emergía más allá de la capital, San Juan. Durante los siglos XVIII y XIX se asimilan en nuestra sociedad varias corrientes culturales, introduciéndose así elementos esencialmente importados de Europa. Ciertos estratos de la sociedad puertorriqueña acogieron con beneplácito algunos bailes franceses como: el minuéminué: 1. Baile francés para dos personas, que ejecutan diversas figuras y mudanzas. Estuvo de moda en el siglo XVIII. 2. Composición musical de compás ternario, que se canta y se toca para acompañar este baile., el rigodónrigodón: 1. Antigua contradanza originaria de Provenza, de movimiento vivo y alegre, ejecutada por cuatro o más parejas. Fue popular en el siglo XVIII. Su composición musical es un ritmo binario. 2. Música de esta danza. y la contradanzacontradanza: Baile originario de Inglaterra popular durante el siglo XVIII que era ejecutado por varias parejas que se colocaban en fila o en círculo formando figuras al compás de la música.. En cambio, la música culta apenas hallaba un terreno fértil para su crecimiento.

Según han documentado historiadores, en este periodo surge uno de los primeros maestros puertorriqueños de música, el también pintor José Campeche, quien se educó en el Convento de los Dominicos de la ciudad de San Juan, donde aprendió a tocar el órgano, el oboe y la flauta.










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